Por: Evelyn Leyva, periodista

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció el posible bloqueo a las importaciones de petróleo como una nueva medida de presión de Estados Unidos contra Cuba.
El diplomático calificó esta pretensión como «un asalto brutal» contra una nación pacífica, señalando que constituye una prueba de que las carencias económicas en la isla son provocadas desde Washington.
Fernández de Cossío recordó que figuras como Marco Rubio y John Bolton impulsaron una medida similar en 2019, la cual fue frenada entonces por agencias de seguridad estadounidenses que la consideraron irresponsable.
La reactivación de estas amenazas en 2026 evidencia, según la Cancillería cubana, el recrudecimiento de una política hostil que busca provocar un colapso energético en el país mediante lo que califican de «piratería internacional».
Esta advertencia se produce en un contexto de lo que Cuba define como resistencia soberana del Sur Global frente al unilateralismo agresivo de la actual administración republicana en Estados Unidos.