Por: Evelyn Leyva, periodista

El gobierno cubano ratificó este martes su política de tolerancia cero frente al narcotráfico y presentó un balance integral de las acciones desarrolladas durante 2025, año en el que fueron asegurados 1.941 kilogramos de estupefacientes provenientes de recalos marítimos, en medio de un escenario regional complejo y las limitaciones impuestas por el bloqueo estadounidense.
En conferencia de prensa encabezada por la ministra de Justicia, Rosabel Gamón Verde, las autoridades dejaron claro que Cuba no es productor, almacén ni territorio de tránsito de drogas hacia terceros, aunque enfrenta riesgos objetivos por su ubicación geográfica en el Caribe, una de las regiones más afectadas por las rutas internacionales del narcotráfico.
Gamón explicó que el enfrentamiento a las drogas constituye un asunto de seguridad nacional, abordado con un enfoque integral que combina prevención, control y acciones operativas, todo ello respaldado por un marco legal actualizado tras la Constitución de 2019, que endurece las penas contra los delitos vinculados a estupefacientes.
La Comisión Nacional de Drogas, integrada por 13 organismos y recientemente ampliada con los ministerios de Agricultura, Cultura, Turismo y Trabajo, ha consolidado el trabajo preventivo mediante campañas comunicacionales, programas de rehabilitación y reinserción social, y la preparación técnica de fuerzas especializadas, incluyendo el uso de ciencia y tecnología para la detección de nuevas sustancias.
El coronel Juan Carlos Poey Guerra, jefe del Órgano Especializado de Enfrentamiento Antidrogas del Ministerio del Interior, detalló que durante 2025 se registraron 53 hechos de recalo, fenómeno que ocurre cuando los traficantes, al ser perseguidos en aguas internacionales, lanzan al mar los cargamentos, que luego arriban a las costas cubanas.
Estos eventos permitieron la incautación de marihuana, cocaína y hachís, y representan la mayor vía de entrada de drogas al país, ya sea mediante lanzamientos o por incursiones de lanchas rápidas que transportan mayores volúmenes.
En el ámbito interno, las autoridades aseguraron alrededor de 76 kilogramos de drogas destinadas al mercado ilícito nacional, con una preocupante incidencia de la droga sintética conocida como «el químico», devenida objetivo prioritario para las fuerzas de seguridad.
El laboratorio especializado del Minint identificó 46 tipos de cannabinoides sintéticos en el país, reflejo de una tendencia internacional marcada por la expansión de drogas de diseño y opioides sintéticos, lo que exige una actualización constante de los métodos de detección.
El coronel Poey Guerra informó que en 2025 fueron obstaculizadas 31 operaciones por vía aérea, con la ocupación de 27 kilogramos de droga, principalmente cocaína, cannabinoide sintético y metanfetamina, procedentes de unos 11 países. Estados Unidos figuró como el principal emisor de estos envíos.
En el acumulado de 2024 y 2025, se obstaculizaron 75 operaciones aéreas, con más de cien kilogramos de droga asegurados, lo que evidencia la efectividad de los sistemas de vigilancia y control en aeropuertos y puntos de entrada.
El primer coronel Ivey Daniel Carvallo Pérez, jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, explicó que Cuba posee más de 5.700 kilómetros de costas y una geografía marítima compleja, lo que exige un sistema permanente de vigilancia con fuerzas navales, terrestres y medios de exploración aérea, articulados entre el Minint, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Aduana y otros organismos.
Carvallo destacó el papel decisivo de la participación popular en la detección y entrega de drogas recaladas. «La conciencia ciudadana resulta determinante para impedir que la droga penetre al interior del territorio», afirmó, subrayando que la población cubana actúa como un actor esencial en el sistema de enfrentamiento.
En el ámbito internacional, Cuba mantiene intercambio informativo con 37 puntos de contacto, incluyendo países de la región como Jamaica, México y Estados Unidos, y participa en mecanismos multilaterales de cooperación contra el narcotráfico.
El coronel Poey Guerra reiteró la disposición de Cuba a colaborar con el gobierno estadounidense en esta materia, bajo los principios de soberanía y respeto mutuos, aunque lamentó que con la actual administración el intercambio se haya reducido a mensajes operativos entre la Tropa Guardafronteras y la Guardia Costera estadounidense.
Los funcionarios insistieron en que el objetivo estratégico de Cuba es impedir que su territorio y aguas jurisdiccionales sean utilizados para el tráfico de drogas hacia terceros países, actuando como un verdadero «muro de contención en el mar» que evita que cargamentos ilícitos lleguen a Estados Unidos y otras naciones.
La ministra Gamón subrayó que todo este esfuerzo se realiza bajo las severas limitaciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, recrudecido recientemente con medidas que afectan el suministro de combustible. «Hemos demostrado que la seguridad del pueblo y la protección de nuestra frontera no depende de subordinación a ningún otro país, sino de la voluntad política y la articulación profunda con nuestras instituciones y con el pueblo», sentenció.