Por: Evelyn Leyva, periodista

Cuba convierte la danza en espejo de lo que puede hacer una nación que, en las peores circunstancias, jamás renuncia a promover la cultura.
La crisis suspendió ferias y silenció festivales, pero no el afán de Melody López por mostrar su talento.
Bailar desde los tres años la ha dotado no solo de gracia, sino de un ritmo y una técnica pulida.
“Hoy voy a bailar mi estreno ‘Tango para una ocasión’”, dijo Melody con emoción.
Y confesó que quiere mucho a ese proyecto y no se va a separar hasta tener 28 años porque le encanta y está fantástico.
El trigésimo primer Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet irrumpió en la isla con destellos de esperanza para pequeños como Irán de Jesús Hernández.
“Nos demoramos días para poder entrenar la coreografía gracias a la profe Gretel”, explicó Irán.
Agregó que también estudia en Olivean Danza y en la Escuela Alejo Carpentier porque su sueño es ser bailarín.
A esta cita de la danza llegaron 50 estudiantes de 8 países, desde el 27 de marzo hasta el 4 de abril.
La profesora Gretel González, directora de Olivean Danza, destacó que para sus alumnos es muy gratificante saber que hay muchas personas del medio que los están viendo.
“Se les hace muy bonita la experiencia porque aprenden”, afirmó.
La Escuela Nacional de Ballet fue la sede principal de este encuentro de academias, con un programa que incluyó, por primera vez, un curso de metodología de Danzas Históricas y de Salón.
Isumi Pires, directora de Relaciones Internacionales del Centro Nacional de Escuelas de Arte, explicó que los talleres y clases magistrales demuestran el alto nivel que el ballet de Cuba ha alcanzado para el mundo.
La danza, con sus ventajas logísticas, no requiere de grandes resmas de papel ni de infraestructuras eléctricas complejas.
Y aunque no se disfruta todavía de la normalidad soñada, se ha convertido en un impulso para llevar el arte a las comunidades.
Lien García Miranda, vicepresidenta del Proyecto Quisicuaba, afirmó que si las personas no pueden ir al teatro, entonces ellos traen el arte a las comunidades.
“Las comunidades son esencia fundamental de los pueblos”, sentenció.
La gala de clausura en la sala Covarrubia del Teatro Nacional será el testimonio de que cuando voluntad y pasión se juntan, no hay bloqueos que puedan contra el arte.