Por: Evelyn Leyva, periodista

El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez resaltó el contundente apoyo que recibió Cuba en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde se denunció el cerco económico que mantiene Estados Unidos contra la isla. En su cuenta en X, el mandatario escribió que el informe presentado por la Relatora Especial sobre Medidas Coercitivas Unilaterales demuestra que el bloqueo viola los derechos humanos del pueblo cubano.
Díaz-Canel señaló además que el gobierno de Estados Unidos «no logra confundir ni desorientar a la comunidad internacional con sus mentiras, amenazas y agresiones». El también primer secretario del Partido Comunista de Cuba destacó la urgencia de que se cumplan las recomendaciones recibidas y dejen a Cuba «vivir en paz». Los días 8 y 9 de septiembre se presentó ante Naciones Unidas el informe de la relatora especial Alena Douhan sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos en la nación caribeña.
La relatora especial Zaina Jallad, encargada de presentar el informe, demandó el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales de Washington, reforzadas desde enero de este año. El documento subraya el uso de campañas de presión máxima, amenazas a terceros estados e individuos, y la designación de Cuba como un estado que patrocina el terrorismo. Desde la visita de la Relatora, el bloqueo estadounidense se reforzó a niveles sin precedentes, incluyendo la imposición de un cerco energético y sanciones secundarias.
Al intervenir ante el plenario, el representante permanente de Cuba, Rodolfo Benítez Verson, sentenció que el informe de la Relatora revela a Washington como mentiroso cuando dice que no hay bloqueo. «Dice Estados Unidos que no hay un bloqueo ni un cerco energético contra Cuba. El Informe de la Relatora Especial delata al mentiroso», declaró el diplomático. Benítez subrayó que, con sólidas evidencias, la Relatora ha dictaminado que el bloqueo ocasiona enormes daños y viola los derechos humanos de los cubanos, incluyendo el derecho a la alimentación, a la salud, al desarrollo y el derecho a la vida.
El embajador cubano denunció que el propósito perverso y deliberado de Estados Unidos es provocar carencias extremas y asfixia total a las familias cubanas. Detalló que más de 100 mil pacientes esperan por una cirugía, la tasa de mortalidad infantil se ha duplicado y la expectativa de vida de niños con cáncer cayó de 85 a 65 por ciento. Asimismo, recordó que más de siete mil contenedores, muchos con alimentos y medicinas, permanecen varados en diferentes países y no pueden llegar a Cuba debido a la intimidación contra las navieras.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla destacó que ninguna nación defendió la conducta criminal de Estados Unidos en la sesión del Consejo de Derechos Humanos. «La comunidad internacional alzó su voz de manera contundente para demandar al Gobierno de Estados Unidos cesar el bloqueo y el cerco energético contra el pueblo cubano», afirmó en la red social X. El Ministro de Relaciones Exteriores resaltó que, de manera unánime, las delegaciones se unieron al dictamen de la relatora y expresaron su desacuerdo con la incesante escalada agresiva contra Cuba.
Entre las diez medidas dirigidas al Gobierno de Estados Unidos por el informe elaborado por Alena Douhan se incluye el levantamiento de todas las medidas coercitivas impuestas a la isla. También se demanda la eliminación de las restricciones a los suministros de bienes esenciales y el cese de la designación de Cuba como país supuestamente patrocinador del terrorismo. Otras recomendaciones son la derogación del estado de emergencia nacional, el fin de las multas impuestas a bancos por tener vínculos con Cuba y la eliminación de todos los obstáculos para el envío de remesas.
El informe constituye una evidencia concreta del efecto genocida del bloqueo aplicado por Estados Unidos contra Cuba durante más de seis décadas. Con sólidas evidencias recogidas en el terreno, por primera vez el Consejo de Derechos Humanos recibe el acceso para ver la situación y sacar un grupo de recomendaciones sobre la situación en Cuba. Corresponde ahora al Consejo dar seguimiento al cumplimiento de estas acciones por Estados Unidos, tal como exigió el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla.